Quedan pocos días para que nuestra barriada viva uno de sus momentos más populares. Un año más, nos vamos de campamento. Esto será el próximo 12 de agosto hasta el 17 del mismo mes. Más de 75 participantes del proyecto Juego de niños se embarcan en una nueva aventura que traerá momentos de diversión asegurados. Los acompañan un numeroso grupo de monitores de nuestra PASTORAL JUVENIL, que su trabajo les ayuda a seguir creciendo en la fe y a seguir “haciendo parroquia”.
El campamento de Juego de niños está enmarcado en una temática, la cual se hace presente día a día. Otros años hemos viajado en el tiempo al lejano oeste, a culturas orientales, al mundo de Oz o visitado a personajes como Tarzán o Robin Hood. En los últimos años nos hemos metido en películas como Del Revés, Monstruos S.A. y videojuegos como Kingdom Hearts. ¿QUÉ HISTORIA NOS ESPERA ESTE VERANO? Aun no haremos ningún spoiler, pero lo que sí es seguro es que serán unos días mágicos.
Los monitores desde tiempo atrás ya están pensando cómo sorprender en un nuevo campamento, y se entregan meses antes para construir una semana única con juegos y teatros novedosos. La maquinaria está en marcha y se están ultimando los detalles finales: disfraces, decoración, premios y todo lo necesario para que la semana sea ¡espectacular!
Dentro del equipo de monitores hay 11 que durante su infancia pasaron por el proyecto, y ahora trabajan para que otros niños disfruten. Aprovecho estas líneas para agradecer que jóvenes entre 17 y 30 años usen su tiempo libre de verano gratuitamente para entregárselo a los demás.
De nuevo, nuestro hermano Benjamín SS.CC nos deja su reflexión a las lecturas de este domingo
ENTRE LO PERMANENTE Y LO CIRCUNSTANCIAL: JESÚS NUESTRO PAN PERMANENTE DEL CAMINO
Las lecturas de este domingo, sobre todo del evangelio, tienen un vínculo estrecho con las lecturas del domingo pasado. Podemos decir que estos días la Iglesia nos da una catequesis sobre la Eucaristía (el pan).
La primera lectura del libro del Éxodo nos pone en el contexto de la marcha al desierto. Una marcha con un destino conocido sin embargo, difícil con muchos obstáculos. A responder a la preocupación de los hijos de Israel, el Señor dio el pan del cielo. Y los hijos de Israel comían de este pan durante todo el camino hasta entrar en la tierra prometida. “Desde el día siguiente a la pascua empezaron a comer de los frutos de la tierra, panes ácimos y trigo tostado. Entonces, dejó de caer el maná, y los israelitas ya no volvieron a tener maná; aquel año se alimentaron de los frutos de la tierra de Canaán” (Josué 5, 11-12). El pan durante la marcha en el desierto no fue un pan permanente, sino de circunstancia a lo largo de un camino de prueba.
En este mismo sentido, entendemos también la multiplicación de los panes y pescados del domingo pasado: “Jesús entonces levantó los ojos y, al ver que acudía mucha gente dice a Felipe: ¿Con qué compraremos panes para que coman estos?” (Juan 6, 5). Fue también un pan de circunstancia.
Así, hoy en el Evangelio, la gente busca a Jesús para comer otra vez: “Me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros” (Juan 6, 26). De este modo los judíos buscan a Jesús en el objetivo de encontrar el pan circunstancial, de momento y superficial para alimentar el cuerpo.
Delante de esta búsqueda Jesús al contario habla, no del circunstancial, sino del permanente: “Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna”.
Estando en este mundo, estamos como los hijos de Israel: caminando hacia un destino: el nuestro no es Canaán sino la felicidad celestial: la casa del Padre del cielo. En este caminar, hay que organizarse, superar los obstáculos, cuidar del planeta (nuestra casa común), desarrollar diferente técnica, disfrutar de la familia y de los amigos, trabajar para hacer de este mundo un lugar de paz y de alegría, comer y beber con placer. Estas realidades nos acompañan en este mundo, pero son como el pan del desierto: no son permanente. Un filósofo de la antigüedad, Héraclite d’Ephèse decía: “todo fluye todo pasa y nada queda” (la ley del Panta rhei).
Así, lo que puede acompañarnos de manera permanente es Jesús porque Él es permanente; Él supera el tiempo y el espacio: Él es el pan vivo: nuestra Eucaristía. Jesús nos acompaña todos los días, cada momento, cada hora Él está con nosotros.
Consciente de esta realidad, debemos cuidar de este pan: un pan tan sencillo, humilde y frágil pero vivo, fuerte, grande que conduce a la otra vida: la vida eterna. Este cuidado pasa por el primer mandamiento de la Iglesia: Oír misa completa en domingo y fechas de guardar y por el compromiso de ser lo que recibimos en cada misa: el Cuerpo de Cristo en este mundo que necesita más lo permanente que lo circunstancial.
Geoffrey Benjamín KABOMBO BANZA SSCC.
LECTURAS Y SALMO: 4 de agosto del 2024
Ex 16, 2-4.12-15: “Yo haré llover pan del cielo”
Sal 77, 3-4.23-25.54: “El Señor les dio un trigo del cielo”
Ef 4, 17.20-24: “Esto les digo: no vivan ya como los paganos”
Jn 6, 24-35: “El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí no pasará sed”
El lunes día 28 de julio, en el interior del establecimiento Carrefour, tanto Cáritas de El Buen Pastor como el Comedor Pan Nuestro, recibieron una donación por importe de 648 € cada una, mediante la entrega de sendas tarjetas de Carrefour, por parte de la Asociación GRUPO POR.
Dicha Asociación viene trabajando desde hace varios años, a través de un programa llamado Alma Pasarela, habiendo desarrollado desfiles de moda en el Centro Comercial de Bahía Sur y destinado el importe de lo recaudado a dos entidades solidarias con implantación local. Ante las reformas del Centro Comercial y, con el mismo espíritu altruista, este año se decidieron a “probar suerte” en la Feria del Carmen y la Sal, a través de la Caseta “Al Likindoy”, con un éxito considerable.
No podemos sino dar gracias a los miembros de la Asociación por haber pensado en nuestra Cáritas, si bien esto supone una pequeña colaboración para poder seguir siendo referentes en nuestra barriada, en la atención a las familias necesitadas, mediante la realización de los diferentes proyectos que abarcan desde los más pequeños, hasta los más mayores. De esa forma, seguimos necesitando más medios materiales y humanos para poder seguir con nuestra labor, por lo que cualquier ayuda personal, ambiental e institucional será bienvenida.
Finalmente, os recordamos nuestro lema: “SI TIENES, DA. SI NECESITAS, PIDE”
Ayer, 30 de julio, último martes del mes, en plena canícula del verano, un nutrido grupo de fieles participamos en la mensual oración “Vísperas Misioneras” en el Monasterio de las HH. Carmelitas Descalzas. La mayoría de los asistentes, más de una quincena, somos miembros del grupo en el que se va creando, junto a los lazos de fe, la cohesión y amistad forjadas en las sucesivas convocatorias. Otros aparecían por vez primera, procedentes de la barriada “El Buen Pastor” o del “Carmelo Seglar”.
No pudo estar presente, en esta ocasión, el presbítero Pedro Pablo, Consiliario de Misiones, como tampoco don José Sánchez, director del Secretariado diocesano. No obstante, aun sin la Exposición del Santísimo, el grupo reunido junto a la comunidad monástica tuvo muy presente que “La oración es la primera obra misionera de todo cristiano, y también es la más eficaz”. Papa Francisco (Twist 29.08.2018).
Salvador Egea, Coordinador Grupo Misiones
Parroquia “El Buen Pastor” – San Fernando
Desde el Secretariado Diocesano de Misiones, en colaboración con el monasterio de las hermanas Carmelitas Descalzas de San Fernando y dirigido a dicho Arciprestazgo, se rezan todos los últimos martes de cada mes a las 19:30 h, las “Vísperas Misioneras”, en favor de las misiones, de los hermanos y hermanas misioneros
Nos hacemos eco de la noticia publicada en ISLA PASIÓN de esta donación.
La parroquia de El Buen Pastor, agradece enormemente a la Fundación La Caixa y al Consejo Local de Hermandades, sus donaciones para tal fin. Los niños del PROYECTO JUEGO DE NIÑOS, podrán disfrutar de este campamento, que tanto bien les hace.
El Consejo local de hermandades y cofradías ha hecho entrega al párroco de los Sagrados Corazones de la cuantía de 5.000 euros aportada por la Fundación La Caixa con motivo de la obra social de la Magna Mariana del pasado 30 de septiembre para colaborar con el 50% del coste de una nueva edición del campamento de niños en alto riesgo de exclusión social de San Fernando bajo el programa ‘Juego de niños’ que se desarrollará entre los días 12 y 17 de agosto de 2024, en la Casa de convivencias PADRE DAMIÁN de Jerez de la Frontera
En esta edición del campamento participarán un total de 72 niños acompañados de monitores. El campamento ofrece una alternativa más a través de la cual se intenta ayudar a los niños a adquirir valores, como el compartir y la responsabilidad.
Estos 5.000€ aportados por la Fundación La Caixa se unen a los 2.200 € que ya se destinaron por parte del Consejo Local de Hermandades el pasado mes de septiembre de 2023 a la iniciativa de acción social realizada con motivo de Procesión Magna Mariana.
«EL PROYECTO JUEGO DE NIÑOS» se enmarca en el ámbito de actuación de la infancia y tiene como destinatarios la población infantil de la barriada del Buen Pastor preferentemente, aunque también se acogen a niños con dificultades sociales que proceden de barriadas cercanas
El proyecto de infancia se divide en Juego de peques (JDP), Juego de niños (JDN) y Cuenta conmigo. Los dos primeros abarcan menores desde los 3 a los 13 años. Las actividades se realizan cada sábado por la mañana, en los alrededores de la parroquia.
JDP y JDN tienen como objetivo acompañar a la etapa de la infancia desde la educación en valores a través del juego, siendo un referente cristiano y creando vínculos entre niños y monitores para que encuentren en la parroquia un lugar diferente. Captando y detectando posibles problemas familiares y personales especiales, sabiendo derivar los casos donde mejor convenga.
Creemos que debe seguir siendo nuestra base, educar en valores, ser una figura de autoridad, pero a la vez cercana para los niños y niñas del barrio. De esta manera y trabajando con ellos desde pequeño, se les enseña una realidad que en muchas ocasiones no tienen en su alrededor.
28 DE JULIO DE 2024. XVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B
En la Eucaristía de hoy, nuestro hermano Benjamín, como acólito, ha compartido su reflexión de la Palabra de Dios. Primero nos hizo una aclaración:
Ayer comiendo con el padre Adolfo y el padre Félix, les comenté que Jesús no había multiplicado los panes y los peces, sino los panes y los “pescados”, porque en mi lengua la palabra “peces”, sólo hay una, son los que están en el mar y los que están fuera son los “pescados”, que también lo aprendí estudiando las palabras en español.
«LA MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES Y LOS PESCADOS”
Hay muchas enseñanzas que podemos recibir partiendo de las tres lecturas que la Santa Iglesia nos ha dado en este domingo para el crecimiento de nuestra fe: el tema del pan que tenemos que compartir; el tema del sacramento de la Eucaristía etc.…
Sin embargo quiero compartir sobre la fe en sí. Hablando de la fe, justamente, estas lecturas nos muestran lo que supone la fe. A veces parece difícil dar una definición de la fe o hay muchas maneras de decir o expresar la fe; pero podemos ver las implicaciones de la fe.
La fe supera la inteligencia humana. Sabemos que los seres humanos desde antaño hacemos la búsqueda del conocimiento en todas las cosas. De hecho, llegamos a una serie de teoría que son verdadera. Pero mucho de nosotros nos equivocamos cuando pensamos ver las cosas de Dios con las gafas de la ciencia o del conocimiento humano. Tal es la reacción en la primera lectura del servidor del profeta Eliseo. Humanamente es imposible que 100 personas coman 20 panes; hemos visto la misma realidad en el evangelio “Felipe dijo: doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo”. Lo que parece imposible por los hombres es posible por Dios. La fe es esto dejar un poquito nuestra duda para fiarnos en el Señor.
La fe supone un primer paso de Dios. Dios nos ha amado el primero, es Él el que ha venido primero hacia nosotros y que pone dentro de los hombres el deseo de seguirle y de buscarle. Esta realidad es presente en el evangelio, porque no son los discípulos que hablan del hambre del pueblo, tampoco el pueblo mismo sino Jesús. Mirando nuestra vida, Dios sabe lo que necesitamos. La fe es eso: decir sea lo que sea, haga lo que haga, Dios me mira y me mira con amor sabiendo lo que necesito. Al primer paso de Dios, tenemos que dar una respuesta de apertura de confianza
La fe también, implica la esperanza: es la seguridad de saber que mi historia tiene un fin hermoso. Que hay una salida, que todo tiene un sentido.
Con los tres enfoques de la fe, podemos decir que: Jesús sabe que nos acercamos a Él, como los judíos en el Evangelio, buscando su palabra de vida. Mas, Jesús se da cuenta de que tenemos hambre, y sed, mucha sed. No tenemos hambre de la comida ni sed del agua pero si del amor, de la ternura, de la justicia, de la paz etc.…
Con la inteligencia y los datos humanos pensamos que no hay un sentido, no hay salida, no hay remedio. Dios nos dice hoy, yo conozco, yo sé, te entiendo sin que hables. Y puedo darte más de lo que puedes esperar.
Termino con dos historias o “anécdotas”:
Había en un pueblo una sequía y las gentes del pueblo, decidieron reunirse en la plaza del pueblo para rezar y que llegara la lluvia. Sólo un niño llevó su paragua…la fe es esto, ver lo posible porque el Señor nos va a dar una respuesta. El Señor nos escucha y nos da más de lo que estamos pidiendo.
Otro apunte para expresar cual es la esperanza. Como me dijeron, el día de la despedida, que yo “soy andaluz cañaílla y gaditano” y como andaluz, me encanta el carnaval de Cádiz. Este año con la agrupación de las “Ovejas negras” había un pasodoble que decía una frase: “Aunque el futuro sea negro, como soy gaditano, por fuera mis penas son de colores”.
La esperanza es esto, a pesar de todo lo que nos pase en la vida, mirando al Señor podemos decir que todo va a salir bien. Que el Señor nos ayude a tener fe.
Geoffrey Benjamín KABOMBO BANZA, SSCC.
SI QUEREMOS OÍRLA CON SU VOZ, OS DEJAMOS EL AUDIO DE LA REFLEXIÓN.
Es esta una afirmación gratuita, como se suele decir, cuando dicha afirmación no está muy clara. Por eso me apresuro a demostrarla. Se suele decir que los que tienen posibilidades económicas, o de otro género, son los únicos que pueden tomar vacaciones; y la inmensa mayoría de los terrícolas no pueden disfrutarlas.
Todo el mundo, aunque no pueda disfrutar de unas vacaciones más o menos largas, sí que puede tener ratos, días, de descanso. Y eso, en su sentido estricto, son vacaciones. La palabra “vacación” implica desconectar de la vorágine diaria, para dedicar tiempo a uno mismo, para relajarse y recargar energías para empezar o continuar la tarea de cada día.
Vacación, procede del verbo latino: “vacare” (vacar) que significa “hacer una pausa” en las ocupaciones.
Referente a las vacaciones de Dios, hago dos afirmaciones:
Dios nunca deja de actuar sobre el mundo, ni sobre nuestra existencia. En el momento que Dios dejase de actuar, todo volvería a la nada, de donde surgió. No toma vacaciones.
A Dios no debemos darle, nosotros, vacaciones (ni siquiera en tiempo de nuestras vacaciones) porque lo necesitamos constantemente, por ser nuestro Padre, por ser nuestro Amigo, por ser nuestro Creador, por ser nuestro Dios. Y porque lo necesitamos en todo momento.
Consecuencia: La necesidad de seguir contando con Él, y la posibilidad de que Él pueda contar con nosotros. Y la Oración es uno de los vehículos importantes para conecta con Él. Aunque no el único.
En la Eucaristía de hoy, el coro, se ha despedido de la la hermana Mercedes SS.CC. Se le ha dado las gracias por su participación en esta tarea tan bonita durante el tiempo que ha permanecido en la parroquia.
Además hemos tenido, acompañándonos y cantando a Luis de Julián, antiguo miembro de este coro. No ha venido sólo, ha venido con su precioso bebé a la parroquia donde papá y mamá se conocieron y con su familia de la parroquia de San Víctor SS.CC. Madrid.