COMENTARIO AL EVANGELIO POR EL HERMANO GEOFFREY BENJAMÍN KABOMBO
28 DE JULIO DE 2024. XVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B
En la Eucaristía de hoy, nuestro hermano Benjamín, como acólito, ha compartido su reflexión de la Palabra de Dios. Primero nos hizo una aclaración:
Ayer comiendo con el padre Adolfo y el padre Félix, les comenté que Jesús no había multiplicado los panes y los peces, sino los panes y los “pescados”, porque en mi lengua la palabra “peces”, sólo hay una, son los que están en el mar y los que están fuera son los “pescados”, que también lo aprendí estudiando las palabras en español.
«LA MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES Y LOS PESCADOS”
Hay muchas enseñanzas que podemos recibir partiendo de las tres lecturas que la Santa Iglesia nos ha dado en este domingo para el crecimiento de nuestra fe: el tema del pan que tenemos que compartir; el tema del sacramento de la Eucaristía etc.…
Sin embargo quiero compartir sobre la fe en sí. Hablando de la fe, justamente, estas lecturas nos muestran lo que supone la fe. A veces parece difícil dar una definición de la fe o hay muchas maneras de decir o expresar la fe; pero podemos ver las implicaciones de la fe.
La fe supera la inteligencia humana. Sabemos que los seres humanos desde antaño hacemos la búsqueda del conocimiento en todas las cosas. De hecho, llegamos a una serie de teoría que son verdadera. Pero mucho de nosotros nos equivocamos cuando pensamos ver las cosas de Dios con las gafas de la ciencia o del conocimiento humano. Tal es la reacción en la primera lectura del servidor del profeta Eliseo. Humanamente es imposible que 100 personas coman 20 panes; hemos visto la misma realidad en el evangelio “Felipe dijo: doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo”. Lo que parece imposible por los hombres es posible por Dios. La fe es esto dejar un poquito nuestra duda para fiarnos en el Señor.
La fe supone un primer paso de Dios. Dios nos ha amado el primero, es Él el que ha venido primero hacia nosotros y que pone dentro de los hombres el deseo de seguirle y de buscarle. Esta realidad es presente en el evangelio, porque no son los discípulos que hablan del hambre del pueblo, tampoco el pueblo mismo sino Jesús. Mirando nuestra vida, Dios sabe lo que necesitamos. La fe es eso: decir sea lo que sea, haga lo que haga, Dios me mira y me mira con amor sabiendo lo que necesito. Al primer paso de Dios, tenemos que dar una respuesta de apertura de confianza
La fe también, implica la esperanza: es la seguridad de saber que mi historia tiene un fin hermoso. Que hay una salida, que todo tiene un sentido.
Con los tres enfoques de la fe, podemos decir que: Jesús sabe que nos acercamos a Él, como los judíos en el Evangelio, buscando su palabra de vida. Mas, Jesús se da cuenta de que tenemos hambre, y sed, mucha sed. No tenemos hambre de la comida ni sed del agua pero si del amor, de la ternura, de la justicia, de la paz etc.…
Con la inteligencia y los datos humanos pensamos que no hay un sentido, no hay salida, no hay remedio. Dios nos dice hoy, yo conozco, yo sé, te entiendo sin que hables. Y puedo darte más de lo que puedes esperar.
Termino con dos historias o “anécdotas”:
Había en un pueblo una sequía y las gentes del pueblo, decidieron reunirse en la plaza del pueblo para rezar y que llegara la lluvia. Sólo un niño llevó su paragua…la fe es esto, ver lo posible porque el Señor nos va a dar una respuesta. El Señor nos escucha y nos da más de lo que estamos pidiendo.
Otro apunte para expresar cual es la esperanza. Como me dijeron, el día de la despedida, que yo “soy andaluz cañaílla y gaditano” y como andaluz, me encanta el carnaval de Cádiz. Este año con la agrupación de las “Ovejas negras” había un pasodoble que decía una frase: “Aunque el futuro sea negro, como soy gaditano, por fuera mis penas son de colores”.
La esperanza es esto, a pesar de todo lo que nos pase en la vida, mirando al Señor podemos decir que todo va a salir bien. Que el Señor nos ayude a tener fe.
Geoffrey Benjamín KABOMBO BANZA, SSCC.
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