El pasado 27 de mayo, martes de la VI semana de Pascua, fiel a la convocatoria misionera diocesana, volvió a reunirse un nutrido grupo de fieles en la acogedora capilla de monasterio carmelitano “Santísima Trinidad” de San Fernando acompañando a la comunidad religiosa en el rezo vespertino y solemne de “Vísperas Misioneras”.
En esta ocasión se unió al grupo una simbólica representación de la “Hermandad Sacramental de la Misericordia”, de tan intensa vinculación con el carmelo isleño y con la Venerable Hermana Cristina de Jesús Sacramentado.
La celebración fue presidida por Pbro. Pedro Pablo Vicente, Consiliario del Secretariado diocesano Misiones y O.M.P. que, a continuación de la ritual breve lectura, exhortó a los presentes con una ferviente reflexión homilética.
Quedamos convocados para el último martes de junio, pues las vacaciones estivales no suspenden la oración misionera
En el día de ayer vivimos en la parroquia una de las celebraciones más profundas y bonitas del año, LA UNCIÓN DE ENFERMOS COMUNITARIA
Una mirada creyente a la fragilidad que viene con la enfermedad, en cualquier momento de nuestras vidas, o en la vejez y en la que Dios, con su infinito amor, nunca nos deja de acompañar.
La comunidad parroquial, también quisimos acompañar y compartir estos momentos con los que ayer recibían esta unción (hubo un elevado número de asistentes y de miembros que la recibieron). También el coro parroquial nos acompañó con sus cantos
Este sacramento es descrito en el Nuevo Testamento por el Apóstol Santiago (Santiago 5:13-15) cuando escribe:
“¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.”
El celebrante se dirige personalmente a cada enfermo y a continuación lo unge en la frente y en las manos diciendo:
Por esta santa Unción y por su bondadosa misericordia te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo, R/. Amén.
Para que, libre de tus pecados, te conceda la salvación y te conforte en tu enfermedad. R/ Amén.
Dentro de la celebración Eucarística, miembros de la Pastoral de la Salud, fueron bendecidos y enviados para llevar la Palabra y la Eucaristía a la comunidad de mayores de la Residencia Vitalia que esta pastoral atiende.
Mostrando nuestra debilidad nos hacemos fuerte junto al Señor y la comunidad. Esta gracia es un don del Espíritu Santo que renueva la confianza y la fe en Dios y nos fortalece.
Por todo ello damos gracias al Señor, por lo vivido y celebrado
Con cambio de fecha y ubicación, el pasado sábado, hemos tenido la última sesión del curso de Antropología Cristiana y Animadores de Comunidades, que llevamos realizando desde principios de curso. Sesión muy adecuada para la segunda quincena de mayo, porque nos ha invitado a parar y reflexionar sobre cómo evaluar nuestro recorrido y proponernos propuestas de mejora.
El título puede parecer muy general: “El carácter y consideraciones pedagógicas”, pero realmente ha sido una sesión muy práctica que buscaba hacernos poner el foco en cómo conseguir ser mejores.
Ha sido un interesante ejercicio de introspección personal, porque, en la medida en que tengamos la sinceridad de entrar en nosotros mismos y ver nuestros avances y nuestras dificultades, seremos capaces de cambiar. Pero, cuidado: ser mejores, ¿en qué? Pues desde la óptica creyente: ¿Cómo puedo amar más y mejor?
¿Os sigue pareciendo demasiado abstracto? Jesús nos dijo: “Amad como yo os he amado”. No como yo quiero amar y a quien yo quiero amar: amar como Dios nos ama. Pero para eso necesitamos apoyarnos en los pilares básicos que hemos ido desgranando durante este curso: Oración, Acción, Comunidad y Liturgia
El primer paso para comprobar si vamos avanzando es pararnos a analizarnos a nosotros mismos, de ahí que Silvio nos haya hablado del carácter. Nuestro carácter se ha ido forjando con un montón de elementos: las circunstancias y realidades que rodearon nuestro propio proceso de gestación, así como el núcleo familiar donde nacimos, y la historia y realidad de nuestros padres; el desenvolvimiento que vamos a ir teniendo dentro de ese núcleo así como circunstancias tales como el número de hermanos, las profesiones de nuestros padres, sus propios traumas infantiles…, y también esas características que parecen más genéticas, que nos hacen ser diferentes y con nuestra propia personalidad.
Es importante que aprendamos a conocernos a nosotros mismos para ver cómo todos estos factores pueden dificultarnos el aprender a amar cada día un poquito más.
A veces nos da miedo abrir rincones de nuestra mente o de nuestros recuerdos porque intuimos que no nos va a gustar, pero reconocer nuestra historia y aceptarnos y querernos como somos, es el primer paso para poder avanzar y salir al encuentro de los otros. Mal vamos a cuidar a los demás si no sabemos cuidarnos a nosotros mismos.
Alguien puede preguntarse, ¿pero, que necesidad hay de revisar, de mirar atrás…? El día a día, la vida nos desgasta, poco a poco, sin darnos cuenta: un trabajo que no nos gusta, una amistad que nos falla, una enfermedad no esperada, un problema con los hijos…, se convierten en piedrecitas que vamos cargando a la espalda, y que, si no revisamos de vez en cuando esa mochila, pueden hacer que no podamos seguir caminando debido al peso que vamos arrastrando.
Amar cada día más y mejor nos exige cuidar nuestra espiritualidad, revisarnos, descubrir si lo que hago es realmente con vocación de servicio o lo hago por otras causas (por salir de mi casa, donde no quiero enfrentarme a los problemas, o para buscar un grupo donde sentirme valorado y querido…,)
¿Por qué, a veces seguimos manteniendo amistades, que en realidad no nos hacen bien? Porque nos dejamos llevar por la rutina, por la inercia, porque nos asusta cambiar…, porque no estamos acostumbrados a analizar y a actuar en consecuencia.
Del libro de Stephen Cobey, “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva”, llama al séptimo hábito, “Afilar la sierra”. Pone el ejemplo de un leñador que se desgasta intentando cortar un tronco, pero le resulta imposible; cuando alguien le recomienda que afile la sierra el leñador le responde que no tiene tiempo para eso, y sigue intentando inútilmente cortar un tronco con una sierra que no está afilada.
Aunque el leñador nos parezca tonto vamos a fijarnos en esas actividades y acciones que realizamos diariamente en nuestra vida, que no nos salen bien, pero sobre las que seguimos actuando de la misma forma: ¿no deberíamos pararnos y reflexionar para cambiar la estrategia?
Ahora, que es tiempo de evaluaciones, revisiones de vida, valoraciones…, tomémonos cada cual un tiempo para ver si estamos actuando correctamente, si de verdad estamos amando con gratuidad y estamos donde realmente Dios nos quiere.
¿Y cómo se hace esto?
A través del discernimiento, que va de la mano de la oración personal y para el que nos puede ayudar mucho nuestra comunidad, y también del dejarnos acompañar, si consideramos que solos nos cuesta trabajo analizarnos con objetividad.
Todo esto podemos aplicarlo no sólo a nuestras vidas, sino a las comunidades en las que vivimos nuestra fe, o en las que somos animadores, pero también en los otros ámbitos de nuestra vida: trabajo, familia, amistades…
La jornada de ayer ha sido también un grato momento de convivencia tanto en la parada del desayuno como en el almuerzo compartido, momentos que nos han dado la oportunidad de charlar, compartir, reírnos y hacer comunidad más allá de la parroquia con nuestros hermanos y hermanas sevillanos que también nos han acompañado.
La catequesis del Despertar está dirigida principalmente a los niños, en los que se pretende crear la inquietud de CONOCER A DIOS PADRE A TRAVÉS DE JESÚS y entablar una cercanía afectiva con Dios, que te conoce, sabe quién eres, te escucha y te habla.
Hemos acercado a los niños a esa intimidad con Dios que supone rezar en el ORATORIO. Queremos que los niños se acerquen a Dios desde el principio, aprendan a rezar y comunicarse con Él, desde el silencio y el respeto a lo sagrado.
Se lee una lectura del Nuevo Testamento, porque queremos aprender qué nos quiere decir Jesús y se comenta con ellos, ¿Qué nos dice Jesús hoy?, luego compartimos en clima de oración los sentimientos. A partir de este momento, el oratorio será un aspecto fundamental de la catequesis durante los tres años.
Este año hemos conocido a Elías y la vida de Moisés y su importancia en la historia bíblica, y con ellos, hemos visto que Dios nos quiere, nos llama por nuestro nombre y nos escucha cuando le hablamos. Y también conocimos a los amigos de Jesús: los apóstoles.
Hemos aprendido qué es la señal de la cruz, por qué es tan importante para nosotros y qué significan los gestos que hacemos en ella, qué dicen el Padrenuestro y el Ave María, y hemos aprendido a rezarlos, cómo el amor de Dios ha creado el mundo y todas sus criaturas, y como Dios se lo ha entregado al hombre, que debe cuidar de esa creación.
Hemos aprendido la importancia de amarnos como hermanos, de compartir, perdonar y decir siempre la verdad como Jesús.
Hemos empezado a conocer los tiempos litúrgicos, especialmente, Adviento, Navidad, Cuaresma, Semana Santa y Pascua.
Este año nos hemos centrado más en la figura de Dios Padre, el próximo año nos centraremos más en la figura de Jesús y su mensaje.
Es importante recalcar que, en este camino de tres años que hemos empezado con el Despertar, el papel de la familia es fundamental, es el principal motor del crecimiento de la fe de sus hijos, porque los niños asumen las cosas que ven y escuchan en casa, por ello, semanalmente, se les ha enviado a los padres el tema que hemos visto en catequesis con los niños, así como el oratorio.
La catequesis de infancia es un camino de crecimiento en la fe tanto para los niños, como también es nuestro deseo que sea para los padres.
El proyecto Juego de Niños ha realizado una excursión en la mañana del sábado 10 de mayo al río Majaceite. Un sendero que transcurre entre los municipios de Benamahoma y El Bosque.
A pesar de haber algunas nubes, que amenazaban con agua, la mañana ha acompañado con un clima que invitaba a disfrutar del maravilloso entorno, bosque de chopos, fresnos y olmos. El grupo ha tenido un comportamiento ejemplar, disfrutando y cuidando de la naturaleza.
Durante el camino, realizamos pequeños juegos y una actividad de observación, donde tuvimos que encontrar pequeños detalles. Al final del sendero aún tenían fuerzas para más, así que se tomaron su almuerzo, un helado de postre y se siguió con el juego, esta vez libre, junto al río.
Un día para el recuerdo, donde se sale de la rutina de cada sábado. La jornada comenzó a las 9:00 y regresamos a San Fernando un poco antes de las 17:00, y, lo hicimos al grito de la ya popular canción: “YA ESTAMOS AQUÍ, YA HEMOS LLEGADO, SOMOS DE GALLINERAS”.
No es una conmemoración que resalte como otras celebraciones a lo largo del año litúrgico. Incluso puede pasar desapercibida para fieles asiduos a la Eucaristía dominical. La coincidencia con el domingo de “El Buen Pastor” debería, no obstante, evitar su opacidad.
La conmemoración de la “Jornada mundial de las vocaciones” y “Jornada por las vocaciones nativas” incide directamente sobre la misión encomendada por Jesús a los discípulos: “Y les dijo: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación” (Mc 16,15; Mt 28,19; Lc. 24,47; Hch 1,8).
La Carta conjunta del responsable de la Pastoral Vocacional y del Director de Misiones y OMP en la diócesis Cádiz-Ceuta destaca: “Estas jornadas son una oportunidad única para reflexionar sobre la importancia de las vocaciones aquí y en los territorios de misión y para apoyar a nuestros hermanos y hermanas que, con gran dedicación y sacrificio, responden al llamado de Dios en contextos a menudo desafiantes y de persecución”.
Son, pues, dos dimensiones las que se contemplan:
“Una Iglesia particular no puede constituirse en una iglesia implantada, fuerte, hasta que no cuente con vocaciones sacerdotales y religiosas propias. Por eso, apoyar a las vocaciones nativas es una apuesta por el futuro de la misión”.
Pero no menos importante es la concienciación de toda la comunidad parroquial como agentes de evangelización, destacando, siquiera sea por su mayoría numérica, la función del laicado. En este sentido todo ministerio y servicio es misionero, pues todos hemos sido convocados y todos hemos sido enviados. El sacramento bautismal nos constituye en testigos de la fe que profesamos. La Carta conjunta, a la que anteriormente me refería, recuerda las palabras del Papa Francisco que “nos exhorta a ser una Iglesia en salida, una Iglesia que no hace proselitismo, sino que crece por atracción, viviendo y transmitiendo el Evangelio con alegría y compasión”. La Vicaría diocesana de Evangelización, en sus cartas semanales, nos anima últimamente a vivir este proceso sugiriendo organización similar a nuestra configuración parroquial. No es solo el ministerio de la Palabra (léase Catequesis en los distintos niveles, Animadores de grupos y comunidades…); no, por supuesto, tampoco el minorado Grupo parroquial Misiones, el bautizado porta el estigma que le impele a vivir como peregrino de esperanza en este año jubilar y proclamar con su actitud vital el lema de estas Jornadas: Somos “Para el Señor, en los hermanos”.
Que nuestra responsabilidad y solidaridad se expresen económica, pero primordialmente mediante la oración.
“La oración es la primera obra misionera de todo cristiano, y también es la más eficaz”. Papa Francisco (Twist 29.08.2018).
LA SABIDURÍA DE LA IGLESIA ILUMINA A LA SOCIEDAD CIVIL
Nuestro párroco Silvio M. Bueno ss.cc, participó como ponente el pasado martes 7 de mayo, en las II Jornada Inmobiliaria de Comerciales de Agencias GICA, (La Asociación de Gestores Inmobiliarios de la provincia de Cádiz), una cita profesional que ha reunido a agentes y responsables de las once agencias inmobiliarias locales integradas en esta organización.
El padre Silvio, impartió una formación sobre el cuidado del trabajador. Algunos comentarios sobre esta ponencia alaban el bien hacer del ponente: “Y cerramos con una potente ponencia de Silvio Bueno sobre el cuidado del profesional” (GICA-MLS Cádiz). “Uno de los momentos más destacados ha sido la ponencia del experto Silvio Bueno, quien ha abordado el conflicto y el cuidado del profesional inmobiliario, poniendo en valor la gestión emocional en entornos de alta exigencia.” (San Fernando información)
Lo que se hace en nuestra parroquia de El Buen Pastor y la sabiduría de la Iglesia, no es sólo para el ámbito eclesial, sino que también ayuda a iluminar a la sociedad civil.
Ese ha sido el primer saludo del cardenal Robert Prevost, recién elegido como el nuevo Papa de la Iglesia católica, con el nombre de León XIV.
En su primer discurso nos dice que “DEBEMOS BUSCAR JUNTOS CÓMO SER UNA IGLESIA MISIONERA” con un mensaje muy Pascual, que “Dios os quiere a todos y el mal no prevalecerá”.
Que debemos caminar juntos en esta Iglesia sinodal, de diálogo, de paz, una iglesia cercana a los que sufren. Juntos tenemos que hacer una Iglesia más misionera, construyendo puentes, buscando paz y caridad.
Soy un hijo de Agustín, soy agustino, y, recordando las palabras de San Agustín “Con vosotros soy cristiano, con vosotros soy obispo”, nos dice “para vosotros soy cristiano, para vosotros soy Papa, al servicio del pueblo de Dios”.
Nos ha dado a todos la bendición Urbi et orbi
Como Iglesia unida en el Señor, la comunidad parroquial de El Buen Pastor, rezamos y pedimos por el nuevo Papa y por su misión.