“JORNADA MUNDIAL DE LAS VOCACIONES” Y “JORNADA POR LAS VOCACIONES NATIVAS”
No es una conmemoración que resalte como otras celebraciones a lo largo del año litúrgico. Incluso puede pasar desapercibida para fieles asiduos a la Eucaristía dominical. La coincidencia con el domingo de “El Buen Pastor” debería, no obstante, evitar su opacidad.
La conmemoración de la “Jornada mundial de las vocaciones” y “Jornada por las vocaciones nativas” incide directamente sobre la misión encomendada por Jesús a los discípulos: “Y les dijo: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación” (Mc 16,15; Mt 28,19; Lc. 24,47; Hch 1,8).
La Carta conjunta del responsable de la Pastoral Vocacional y del Director de Misiones y OMP en la diócesis Cádiz-Ceuta destaca: “Estas jornadas son una oportunidad única para reflexionar sobre la importancia de las vocaciones aquí y en los territorios de misión y para apoyar a nuestros hermanos y hermanas que, con gran dedicación y sacrificio, responden al llamado de Dios en contextos a menudo desafiantes y de persecución”.
Son, pues, dos dimensiones las que se contemplan:
“Una Iglesia particular no puede constituirse en una iglesia implantada, fuerte, hasta que no cuente con vocaciones sacerdotales y religiosas propias. Por eso, apoyar a las vocaciones nativas es una apuesta por el futuro de la misión”.
Pero no menos importante es la concienciación de toda la comunidad parroquial como agentes de evangelización, destacando, siquiera sea por su mayoría numérica, la función del laicado. En este sentido todo ministerio y servicio es misionero, pues todos hemos sido convocados y todos hemos sido enviados. El sacramento bautismal nos constituye en testigos de la fe que profesamos. La Carta conjunta, a la que anteriormente me refería, recuerda las palabras del Papa Francisco que “nos exhorta a ser una Iglesia en salida, una Iglesia que no hace proselitismo, sino que crece por atracción, viviendo y transmitiendo el Evangelio con alegría y compasión”. La Vicaría diocesana de Evangelización, en sus cartas semanales, nos anima últimamente a vivir este proceso sugiriendo organización similar a nuestra configuración parroquial. No es solo el ministerio de la Palabra (léase Catequesis en los distintos niveles, Animadores de grupos y comunidades…); no, por supuesto, tampoco el minorado Grupo parroquial Misiones, el bautizado porta el estigma que le impele a vivir como peregrino de esperanza en este año jubilar y proclamar con su actitud vital el lema de estas Jornadas: Somos “Para el Señor, en los hermanos”.
Que nuestra responsabilidad y solidaridad se expresen económica, pero primordialmente mediante la oración.
“La oración es la primera obra misionera de todo cristiano, y también es la más eficaz”. Papa Francisco (Twist 29.08.2018).
Salvador Egea Solórzano
Coordinador Grupo parroquial Misiones



