¿N A V I D A D?
Érase una vez… Así empiezan generalmente, los cuentos infantiles. Pero la Navidad, no es un cuento, ni es solo para niños. ¿Cómo empezar a hablar de la Navidad? Unos pocos años antes del año uno, del calendario Juliano, reinando, en Israel, Herodes el Grande, y lejos de la majestuosa ciudad de Jerusalén, en el mayor silencio de una noche templada de la humilde ciudad de Belén, nació un hombre que era Dios (o un Dios, que se hizo hombre). Eso es toda la Navidad.
Su celebración habría que cribarla mucho, para quedarnos con la verdadera Navidad, después de haber eliminado tantas cosas sin sentido, tanto exceso, tanta sin-razón: banquetes sin saber por qué, alegrías nacidas de la inconsciencia, regalos que nunca hubo en la verdadera Navidad, mientras sigue naciendo Jesús en el corazón de muchos, sigue naciendo Jesús, en el Belén de la más estricta pobreza y desamparo, en el Belén de todas las marginaciones, en las periferias de un mundo injusto, que sigue en manos de los poderosos, a costa de la injusticia que sufren los desvalidos y los que no cuentan en el banquete universal.
Navidad es el derroche de un Dios, que tanto nos amó (que tanto nos ama) que quiso también hacerse hombre, para estar más cerca de nosotros. Que como dice Juan: “se encarnó, y puso su tienda entre nosotros”. Por eso, la Navidad debe ser una gran “fiesta”; pero nunca una “orgía”
Y desde estas cortas líneas, quiero desear, y os deseo, una Navidad con Jesús en el centro. Ni siquiera harían falta pastores y ángeles. Sólo Jesús, basta.
Tengo la certeza de que Jesús nace cada día en todos los que estáis comprometidos en la Parroquia del “Buen Pastor”. Sí, cada día es una Navidad para vosotros. Pero el día 25 vendrá con fuerza a vuestros corazones y os inundará de su paz y su alegría. La Paz y la alegría, que solo Él puede ofrecer.
A tod@s, sin excepción, un abrazo en la gran distancia, y FELIZ PASCUA DE NAVIDAD (Pascua florida, en espera de la Pascua granada de Pentecostés).
Félix González SS.CC.
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