TESTIMONIO Y VISITA PASTORAL, POR LAS VOCACIONES, DESDE EL SEMINARIO A LA PARROQUIA EL BUEN PASTOR
Dios nos llama a cada uno por nuestro nombre, no debemos de rechazarle ni vivir de espaldas como si no existiera. Como escuchamos el domingo anterior en la primera lectura: Yahvé llama a Moisés para que le dé un mensaje a su pueblo y lo libere de la esclavitud; Moisés fue un hombre que tenía debilidades y virtudes, pero Dios se fija más adentro de lo que las apariencias nos hacen ver, ya que nadie apostaba por Moisés… Excepto Dios. Dios eligió a Moisés y te eligió a ti… sin merecerlo y sin pedirlo… esa es una de las dimensiones de nuestra fe: el Señor nos llama a todo.
Al igual que Moisés, nosotros para Dios somos sus hijos y sus más maravillosas creaciones, pues no debe de asustarnos el hecho de recibir la llamada del Señor a pesar de como éramos en el pasado, buen ejemplo de ello fue mi testimonio que di recientemente en la parroquia… Yo vivía una vida desordenada… Hasta que Dios se fijó en mí y me salvó.
No tengamos miedo de aceptar su llamada y, recuerden… Para Dios no hay nada imposible, Dios nos llama a cada uno de nosotros por nuestro nombre.
En el caso de mi visita pastoral a la parroquia de El Buen Pastor de San Fernando, por el mes de la campaña vocacional del seminario, para mí fue una maravilla de visita; No me esperaba ver una parroquia llena de vida, tanto jóvenes como no tan jóvenes allí reunidos, con la parroquia llena de gente… Me di cuenta de que allí cada persona tiene una tarea encomendada y un grupo asignado. El gran trabajo que hay detrás de ello solo puede ser artífice de años de trabajo por parte de toda la feligresía junto con el Padre Silvio; no olvido destacar las voces angelicales que venían de parte el coro de la parroquia que, en esa mezcla de jóvenes y adultos, no tenían nada que envidiarles a los tres tenores. EL ambiente tan maravilloso que pasé junto con todos los niños pasando a darnos la paz, me hizo constatar que el Señor hace maravillas en esta parroquia y, espero que mi testimonio haya servido para dar frutos buenos… Nosotros sembradores de esperanza y vosotros, tierra fértil y jovial.
Fernando Ruiz Fernández
Propedéutico
Seminario Conciliar de San Bartolomé*
Diócesis de Cádiz y Ceuta
