«TEN ÁNIMO, ESPERA EN EL SEÑOR»
Ayer, tuvimos la celebración del «miércoles de ceniza». Con una parroquia llena, con los cantos que había preparado el «Coro» para ayudarnos a interiorizar más este tiempo que comenzamos y con el templo con una ambientación cuidada al máximo por el “Equipo de Liturgia”. Un equipo que cuida cada detalle y un trabajo que antes ha sido rezado y meditado.
Este equipo nos explica el sentido de los símbolos que nos acompañaran durante toda la Cuaresma. Os dejamos su reflexión y explicación:
«TEN ÁNIMO, ESPERA EN EL SEÑOR»
Saboreando la todavía reciente invitación del papa Francisco a peregrinar en la esperanza, reflexionábamos en Liturgia que la Cuaresma, como sabemos, aunque a veces olvidemos, es ante todo un tiempo de gracia del Señor. Tiempo para ponernos en camino soltando ambigüedades e incoherencias, apegos que no nos dejan crecer y desplazan a Dios, impidiéndole ser el centro en nuestro corazón.
Pero no es un tiempo triste ni constreñido, sino una oportunidad magnífica para hacer todo esto realidad. Por esto, nos parecían muy acertadas las palabras del último versículo del salmo 27(26): «Ten ánimo, espera en el Señor”, que se proclamará el segundo domingo. Al ánimo se nos invita no por nuestras capacidades, sino porque el Señor responde al que confía en Él.
La Palabra será siempre la que guíe nuestros pasos como una luz y así la representaremos en el lema de este año, tiñendo de rosa el morado de las letras o de las tarjetas que, en unas ramas secas, recogerán nuestros mejores deseos de cambio y renovación.
Al final de las eucaristías, en la acción de gracias, propondremos semanalmente un par de preguntas para reflexionar e interiorizar mejor lo que los textos nos propongan.
Y, desde esa confianza a la que el salmista nos invita, esperamos que lema, gestos y símbolos ayuden a hacer verdad en nosotros aquellas palabras de otro salmo, el 38: «Gustad y ved qué bueno es el Señor; dichoso el que se acoge a Él».
El Equipo de Liturgia.

