LA ESTRELLA DE BELÉN Y LA EPIFANÍA
El haber interpretado la Biblia, incluido el Nuevo Testamento, al pie de la letra, es lo que ha llevado a error su verdadero sentido (pensemos en el “Arca de Noé, que todavía hay quien anda buscándola). Pasa lo mismo con la estrella que condujo a los Magos a Jerusalén y luego a Belén. Este pasaje pertenece al llamado “Evangelio de la Infancia” de Mateo, que no se puede decir que sea estrictamente histórico.
Algunos siguen pensando, que, como la astrología era muy utilizada en aquella época y, como los magos procedían del lejano Oriente (¿Babilonia?), es posible que fueran astrólogos. Identifican a la estrella a la izquierda del cinturón de Orión.
Según algunos astrónomos, es posible que los Magos, siguieran a esa estrella que los llevó hasta el rey Herodes. Una estrella, denominada «Sirius» en latín, «aquella que brilla”. Algo que parece respaldado por el hecho de que, durante siglos, la misma sirvió a los navegantes para orientarse en el mar.
¿Qué decir de todo eso? Sencillamente que no hubo estrella, ni Magos. Ni, posiblemente, gruta de Belén. Hoy día, la mayoría de los que estudian la biblia, afirman que nacería en Nazaret, donde vivían María y José. Le llamaban “el Nazareno”.
En cuanto a la estrella, es un “signo”, del que se sirven los Magos para encontrar a Jesús. Es un signo de fidelidad en la búsqueda de Dios. Así, también, la humanidad, cada uno, debe seguir los signos que nos lleven a Jesús, sin cansarse, hasta encontrar a Jesús en nuestro corazón. Fidelidad al plan de Dios, a pesar de las dificultades.
La fiesta de la Epifanía es la manifestación de Dios, a los pueblos gentiles (los que no pertenecían al pueblo de Israel), en las personas de los visitantes de Oriente. En Navidad, el Enmanuel (Dios con nosotros) se manifiesta a su pueblo, Israel, en la persona de los pastores. Con esta doble manifestación, el evangelista, nos muestra la universalidad de la salvación por parte de Dios, por medio de Jesucristo. La salvación se ofrece a todos.
Aprovecho estas líneas para desearos a todos un nuevo año, lleno de felicidad de la buena. Y os mando un gran abrazo.
Félix González ss.cc.

