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JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES. Y JORNADA DE VOCACIONES NATIVAS

La Iglesia celebra el 21 de abril, domingo del Buen Pastor y cuarto de Pascua, la Jornada Mundial de oración por las vocaciones y la Jornada de vocaciones nativas con el lema, «HÁGASE TU VOLUNTAD. TODOS DISCÍPULOS, TODOS MISIONEROS».

BENJAMÍN KABOMBO, un hermano SS.CC. de Kinshasa nos deja hoy su reflexión:

Seguimos celebrando la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo en este domingo cuarto de Pascua. Este domingo, del Buen Pastor, nos presenta el amor infinito de Jesús que cuida de nosotros, nos llama a su luz y su verdad y se acerca para que estemos siempre con Él. En efecto, amar y cuidar puede resumir lo que hace un buen pastor.

Además, este domingo del Buen Pastor, es la jornada mundial de oración por las vocaciones. Hablar de vocaciones no es pensar solo en los religiosos, religiosas y sacerdotes sino es pensar en la llamada que cada persona, sobre todo que cada cristiano(a), recibe del Señor. Y una de esta llamada, es la llamada a amar y a cuidar.

Amar parece claramente como nuestra primera vocación. En efecto, el resumen de los mandamientos que Dios dio a Moisés, que Jesús Cumplió y nos enseñó, es el Amor: “Amaras al señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente y a tu prójimo como a ti mismo”. Amar es así, la buena manera de asemejarnos a Dios y de responder adecuadamente a su amor. El amor es tan importante que al principio de la Iglesia fue la prueba de que una persona tenía fe; “Amémonos unos a otros porque el amor es de Dios y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios” (1 Jn 4, 1). Pero hay que reconocer que el amor necesita algunas pruebas, como dice san Juan en sus epístolas.

Y una de las expresiones del amor es “cuidar”. Según el Diccionario de la lengua española, cuidar es poner atención y solicitud; asistir, guardar y conservar. Así estamos llamados a cuidar. ¿Pero de qué cuidaremos? En realidad, hay muchas cosas que cuidar por supuesto; pero mirando las situaciones de nuestro mundo, hay que cuidar de manera especial hoy en día, de la persona, de su dignidad y cuidar también del planeta. 

Estos son retos de nuestra sociedad. De hecho, en su mensaje con motivo de esta jornada de Oración por las vocaciones, el papa nos recuerda sus palabras durante la jornada mundial de la juventud: “Despertémonos del sueño, salgamos de la indiferencia, abramos las rejas de la prisión en la que tantas veces nos encerramos, para que cada uno de nosotros pueda descubrir la propia vocación en la Iglesia y en el mundo…”

Amar y cuidar, queridos hermanos y hermanas del Buen Pastor, que estos dos verbos sean para nosotros una brújula en la búsqueda de lo auténtico en nuestra vida y en la vida de la Iglesia. Somos de la parroquia del Buen pastor y que seamos buen pastor en el mundo.

Geoffrey Benjamín KABOMBO BANZA, SSCC.

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