“EL BUEN PASTOR”, UNA PARROQUIA ABIERTA Y ACOGEDORA – TESTIMONIO DEL PADRE EUGENIO DIAZ MELERO
Hola, me llamo Eugenio y desde principio de curso me he incorporado como sacerdote a la parroquia del “Buen Pastor”. No se puede decir que sea nuevo en esto de acompañar la fe y la vida en una comunidad parroquial, llevo treinta años de cura. No voy a cansaros con un currículum de las parroquias que he acompañado desde que fui ordenado en el año 1995, pero sí que quiero referirme a mi labor pastoral antes de incorporarme a nuestra parroquia.
Los últimos cinco años los he dedicado a acompañar a nivel nacional a los responsables de la Juventud Obrera Cristiana (JOC) movimiento juvenil al que acompaño como Consiliario desde el inicio de mi ministerio sacerdotal. Ha sido una labor que he complementado con la ayuda en la parroquia de Santa Ana de Cádiz. Acompañar en la fe y en la vida a un movimiento juvenil y a sus responsables me ha dado la posibilidad de conocer la pluralidad de la Iglesia, pues en ese acompañamiento he podido acompañar a la JOC en diversas diócesis y he podido tener también momentos de encuentro con diversos movimientos laicales de nuestra Iglesia.
Cuando se acercaba ya el final de esta experiencia pastoral tuve la oportunidad de hablar con Silvio y entre los dos vimos la posibilidad de formar un equipo sacerdotal en la parroquia, Silvio (Sagrado Corazón) y yo (Cura diocesano). Este proyecto nos podía ayudar tanto personalmente como pastoralmente. Personalmente nos posibilita crecer en vivir nuestra vocación y misión, cosa que hemos concretado en vivir en comunidad, orar en comunidad y formarnos en comunidad enriqueciéndonos mutuamente desde nuestra propia vocación y carisma. Pastoralmente también está siendo una riqueza acompañar la vida comunitaria en nuestra parroquia del “Buen Pastor”.
Desde “Misioneros desde aquí” me piden que os comparta cómo me siento en esta nueva experiencia pastoral en la parroquia. Lo primero que os puedo decir es que me he encontrado una parroquia abierta y acogedora. Desde que llegué me habéis hecho sentir uno más en la parroquia, he podido conocer cada comunidad y cada ministerio de la parroquia y en cada uno de ellos he podido comprobar con que alegría, compromiso y entrega vivís vuestra fe en la parroquia.
Como suele hacer alguien cuando llega nuevo a un sitio es presentarse y conocer, en estos primeros meses es precisamente lo que he ido haciendo, pasando por cada comunidad y comprobando cómo la gran mayoría de los miembros de cada comunidad participan en algún ministerio de la parroquia, siendo así por un lado la manera de vivir y compartir la fe en comunidad como la manera de transmitir esa fe para que otros miembros de la parroquia puedan participar de ella. Después de conocer cada ministerio me he ido incorporando a algunos de ellos, por un lado, para compartir la vivencia de ese ministerio y también para acompañar a quiénes forman parte del mismo. En concreto me he incorporado a “Cáritas parroquial” y sobre todo a su proyecto de “Juego de Niños”, al “coro parroquial” en el que animamos la misa del domingo y oramos juntos desde la palabra y el canto, a “Pastoral de la Salud” en el grupo de formación de mayores y en la visita y acompañamiento a la residencia de mayores de “Vitalia” y a personas mayores que vistamos en sus casas, y me he incorporado también al ministerio de la “catequesis” ayudando en la preparación de la confirmación de jóvenes y adultos. Toda esta vivencia de las comunidades de la parroquia y de los diversos ministerios la compartimos cada domingo en la celebración de la eucaristía en la que compartimos la Palabra y nos alimentamos de la vida que Jesús nos transmite cuando lo recibimos en la comunión.
Toda esta vivencia me lleva a dar gracias a Dios por poder venir a compartir vida y fe con vosotros en la parroquia y también daros las gracias a toda la comunidad parroquial por la acogida que me habéis dado porque desde el comienzo me he sentido uno más de vosotros.
Pbro Eugenio Díaz
Vicario parroquial

