CELEBRACIÓN DE LA VIGILIA PASCUAL
¡CRISTO HA RESUCITADO!¡ALELUYA, ALELUYA!
En esta noche Santa la comunidad parroquial nos volvemos a reunir para conmemorar y celebrar la noche Santa en la que el Señor Resucitó.
“Ésta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso del abismo.”
Comenzamos en el patio la primera parte de la celebración, el lucernario, con la bendición del fuego y el encendido del Cirio Pascual, para evocar que Cristo es la luz del mundo y en procesión, siguiendo al Cirio Pascual hasta el templo, seguimos a Cristo Resucitado.
Después del pregón Pascual, la liturgia de la Palabra y proclamar que ¡Cristo ha Resucitado! Se dio paso a la Liturgia bautismal.
Este año, en la liturgia bautismal, con el bautismo y comunión de Abraham, miembro de la comunidad juvenil, la comunidad parroquial estuvimos presente, con mucho cariño, para acogerlo como miembro de la Iglesia y de su seguimiento a Dios.
La celebración de la Eucaristía es el punto culminante de la Vigilia Pascual, porque es el Sacramento pascual por excelencia, memorial del sacrificio de la cruz, presencia de Cristo Resucitado.
¡¡VIVAMOS LA ALEGRÍA DE LA RESURRECCIÓN!!
¡CRISTO HA RESUCITADO! ¡RESUCITEMOS CON ÉL! ¡ALELUYA, ALELUYA!
