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«POR CRISTO, CON ÉL Y EN ÉL SOMOS CRIATURAS NUEVAS»

Ya teníamos clara en Cuaresma la intención de que nuestras animaciones litúrgicas (lemas, gestos y otros elementos) sirvieran para poner a Dios en el centro de nuestras celebraciones. Cuanto más en Semana Santa, en la que tienen lugar los acontecimientos más importantes de nuestra fe.

Por eso, con cierta facilidad, se nos vino al corazón una parte de la Plegaria eucarística:  » POR CRISTO, CON ÉL Y EN ÉL”, que de manera sencilla daba respuesta a este anhelo profundo.  Así, desde el Domingo de Ramos hasta la mañana del sábado, sería este lema el que presidiera las celebraciones de estos tres días, señalando con él cómo se configura íntimamente con el amor la persona que pertenece a Cristo. (Hasta tal punto llegaría el apóstol Pablo a experimentar esta identificación como forma de vivir en cristiano que exclamará en su carta a los filipenses «Para mí la vida es Cristo»). Paños, letras y otros elementos ornamentales expresarían con el negro y el rojo los momentos cruciales de su entrega, que queremos que sea también la nuestra.

Ya en la Vigilia Pascual este lema se sustituyó por otra frase también de Pablo: «EN CRISTO SOMOS CRIATURAS NUEVAS» (2Co 5,17). Con él queríamos ahora significar el poder de renovación que tienen nuestras vidas cuando las ponemos en las manos del Señor. Con toda nuestra realidad; con nuestro presente y nuestro pasado. Un pasado que se recrea en Él desde un sinfín de posibilidades.  Por eso, con esta intención, la palabra «nuevas» se compuso con letras de lemas antiguos de otros años y tiempos litúrgicos. Y, junto al lema, el nuevo cartel mostraba un corazón-semilla que tras pudrirse enterrado renace floreciente.  Metáfora sencilla para expresar que nuestro destino en Cristo es un destino de Resurrección.

Como hicimos por Navidad, emprendimos algunas actividades (venta de broches, de discos…) para recaudar un pequeño fondo para los gastos – flores, velas y otros objetos necesarios- que en este tiempo son mayores y no ser así una carga económica para la parroquia. Destacamos a la vez que agradecemos la gran generosidad de toda la comunidad parroquial en este sentido.

Han sido unas jornadas de trabajo intenso, pero llenas de la alegría de sabernos al servicio en días tan importantes como son los de la Semana Santa. Como «siervas inútiles”, hicimos lo que teníamos que hacer y en ello estaba nuestra recompensa. Damos por ello una vez más  GRACIAS a DIOS.

EL EQUIPO DE LITURGIA.

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