Breve reflexión sobre la muerte
Hay mucha gente que no le gusta hablar de la muerte, ni que nadie hable de ella en su presencia ¿Trae mala suerte, o es que produce tanto miedo que es preferible evitar nombrarla? Hay una leyenda que dice, que el avestruz, cuando ve un peligro, mete la cabeza debajo de las alas, para no verlo (¿leyenda o verdad?). Pues bien, ese sería un ejemplo de lo que acabamos de afirmar. Para no darle alas al miedo, es preferible ignorar, o hacer que se ignora, la realidad de la Muerte, a pesar de ser algo tan corriente y que llega a todos, sin excepción, antes o después.
¿Es inteligente no hablar de la muerte cuando afecta en todo momento a la vida, y es parte de ella?
Se puede hablar de la muerte de muchas maneras: destacando lo que puede tener de sorpresiva, de pérdida, de despedida inevitable, acompañada, a veces, de dolor, de larga enfermedad y deterioro…
Pero no se debe dejar de lado su aspecto positivo. La esperanza, y sobre todo la esperanza cristiana, que no es simple optimismo; abre un horizonte nuevo, una paz que no es mero estoicismo, ni siquiera una obligada sumisión ante lo inevitable.
Es, más bien, el colofón o el término de haber asumido la realidad de la muerte, como algo tan importante como lo es la vida. Hay una frase hecha, que suena así: “la vida, tiene fecha de caducidad”.
Pero esta caducidad de la vida no se parece a la de los alimentos, que, llegados a ese momento, hay que deshacerse de ellos, prescindiendo de su uso. La caducidad de la vida, se refieres a una parte de la VIDA, que está compuesta de dos momentos, ambos importantes: la vida “terrena” y breve, y la otra parte de la vida, que podríamos llamar celestial para entendernos, y que no sabemos cómo se realizará, aunque la Fe cristiana nos dice que es un encuentro infinito junto a Dios, nuestro Padre amoroso y nuestro Creador, fuente de eterna felicidad.
Tener una visión de la muerte como proyección al infinito, debería ser motivo suficiente para dar un tratamiento al hecho de la muerte, sin miedos y temores.
Félix González ss.cc.
Hoy recordamos a nuestros fieles difuntos, rezamos por ellos con la esperanza de la Resurrección.
La muerte es sólo una puerta…
«YO SOY EL CAMINO, Y LA VERDAD, Y LA VIDA. NADIE VA AL PADRE, SINO POR MÍ.»

